EMPRENDER EN LIBERTAD

Luis Roblero sj, Rector de INFOCAP

Quiero darles las gracias a todas nuestras alumnas por lo que estamos haciendo juntos. Ha sido una experiencia muy bonita. Les agradezco a todos nuestros invitados.

Quiero darle las gracias a Gendarmería por este privilegio de habernos encontrado en el camino e ir sumando fuerzas. Nosotros hemos puesto un grano muy pequeño en toda la historia de ustedes, que vienen trabajando hace muchísimos años por la reinserción y es una apuesta muy linda por todas las internas, así que los animamos mucho en esta búsqueda por una mayor humanidad en los centros penitenciarios.

Ayer me preguntaban mucho “por qué tanto ministro” y yo les decía que nos vamos topando en la vida y vamos construyendo cosas juntos. Probablemente hoy día no vamos a hacer grandes anuncios, solo venimos a acompañarlas a ustedes y esa es una apuesta preciosa por la vida humana, así que se los agradezco a todos.

Hoy inauguramos algo muy sencillo, es un pequeño taller de INFOCAP que se implementó con la ayuda de Gendarmería, SENCE y SERCOTEC. No venimos a anunciar nada, no habrá una gran declaración, sólo venimos a compartir la vida con ustedes cincuenta queridas alumnas.

No habrá polémica, descalificaciones, ni escándalo, es decir, nada para hacer noticia mañana. Sólo venimos a hacer lo que hace un servidor público: mirar los frutos de un trabajo y compartir nuestra vida con nuestras alumnas. Venimos a escuchar una y otra vez acerca de sus vidas, como lo hemos hecho en otras oportunidades en que hemos visitado este penal, y a volver a encontrarnos aquí para seguir soñando ese país que todos nosotros anhelamos.

Hoy inauguramos un INFOCAP en este centro Penitenciario Femenino y estudiarán este año cien mujeres en la Escuela de Gastronomía. Por supuesto los planes son seguir creciendo y seguir sumándonos a esta nueva política de Gendarmería que hoy pone su acento en la reinserción social de las personas privadas de libertad.

Ustedes queridas chiquillas son las protagonistas de esta historia con la cual comienzan a preparar su vida para conquistar definitivamente la libertad. Las estamos formando en Gastronomía para que en el futuro instalen sus emprendimientos, una amasandería, un puesto de empanadas o torta, comida rápida, no sé. Esos emprendimientos de los cuales ya hemos conversado y tanta ilusión generan en cada una de ustedes. Por eso, este programa se llama “Emprender en Libertad”. La libertad se conquista y por eso todos nosotros estamos aquí. Queremos apoyarlas en este proceso con el que comienzan a preparar su vuelta a la casa y esto les exige un compromiso decidido con sus vidas. Tienen que poner lo suyo en este camino, su esfuerzo, su trabajo, su excelencia, su alegría, y por sobre todo, su ilusión.

Este proceso lo inician en este penal, que hasta donde yo oigo ha dejado de ser una máquina del llanto o un telar de lágrimas, como diría Miguel Hernández. Lo mismo está ocurriendo en muchos otros penales donde se está apostando con decisión por hacer del espacio carcelario una oportunidad para ganar definitivamente la libertad.

Queridas chiquillas les pido que se la jueguen por esto y por otros procesos educativos en los que participan. Les pido que trabajen en conjunto para formarse como las mejores gastrónomas. Les pido que pongan todos los medios para creer en ustedes y para que el retorno a sus casas sea una posibilidad de una nueva vida junto a sus seres queridos, en particular junto a sus hijos.

Pero nosotros, los que estamos aquí, también tenemos que hacer nuestro camino, porque la libertad no se pierde en el momento en que se delinque, sino que se comienza a perder en el día en que no nacieron con un espacio que aseguraba la vida humana. Ustedes tienen que pedir perdón, pero nosotros también. No hemos hecho nuestro trabajo, porque no les estamos asegurando una vida digna a cada una de ustedes y a muchos otros. Estamos en deuda porque las cosas podrían ser distintas, pero estamos demasiado ensimismados en nuestro cuento y hemos dejado de estar con ustedes, con nuestra gente.

Por eso queridos amigos que estemos aquí, sobre todo mis queridos cuatro amigos ministros, que estemos aquí es una señal muy bonita de compromiso político con nuestra gente y en particular con los más débiles y más castigados de nuestra sociedad.

Como sociedad estamos pasando tiempos difíciles. La ciudadanía está castigando con su voto a aquellos que se deben al servicio público. La política está en retirada, no se le cree a ella. Los vínculos de confianza se debilitan, desapareciendo la amistad cívica. Desconfiamos de todo aquel que dice trabajar por el bien público y bien común. Hoy se nos castiga y la ciudadanía tiene razón, porque nos hemos desapegado de la vida de la gente. Estamos entrampados en decidir quién ocupará cada cargo, sin detenernos a pensar para qué lo ocupará.

Por eso, al inaugurar hoy día este taller, me siento orgulloso porque es muy sencillo, porque es fruto de muchas “conversas”, de varias visitas, de “conversas” con nuestras alumnas. Todos nosotros hemos estado aquí antes y hemos estado con ellas, y yo me siento orgulloso de que así sea. No venimos solo a cortar una cinta. Todos los que estamos acá hemos estado con ustedes trabajando en distintos momentos.

Estamos invirtiendo en los que se han equivocado en nuestra sociedad. Algo muy poco popular que quizás no trae muchos votos. Sabemos que ellas se han equivocado, pero también sabemos que nosotros también lo hemos hecho. En nuestro país se castiga el delito, pero sobre todo castigamos la pobreza. Se la encierra en estos muros para no escuchar su llanto, para no tomar conciencia de la sociedad que estamos formando y que va dejando muchos al borde del camino.

Pero hoy estamos aquí porque sabemos que ellas se han equivocado, como muchos de nosotros a lo largo de nuestras vidas. No avalamos el delito como forma de vida, pero sí nos comprometemos con la misericordia, el perdón y la reconciliación. No es el castigo y la condena lo que transforma al ser humano, si no el perdón, la misericordia y la inclusión social. Nuestra presencia aquí, hoy día, tiene que ver con eso.

Quiero darles las gracias por su compañía, porque nos hemos encontrado en muchos momentos de la vida haciendo pequeños planes que tienen que ver con nuestra gente. El mundo es distinto después del paso de gente buena por él y el mundo es transformable cuando unimos voluntades. Las nuestras, las de ustedes y las de todos nosotros. Así que ojalá que esto siga creciendo. Le damos gracias a Gendarmería por mostrarnos este corazón humano que nos recuerda, yo diría, nuestro compromiso fundamental con los más pequeños de nuestra sociedad. Todo nuestro apoyo decidido para que nos vaya bien a nosotros y a todas las que vengan después de ustedes.

Muchas gracias.

Discurso pronunciado en la inauguración del programa “EMPRENDER EN LIBERTAD”, el lunes 28 de mayo de 2012, en el Centro Penitenciario Femenino de Santiago.-