El sindicato, lejos de lo que plantean algunos, representa una fuerza social con una misión muy clara: custodiar la dignidad del trabajo y el trabajador en toda su amplitud. Misión que lo distingue de otras asociaciones gremiales.
El sindicato, lejos de lo que plantean algunos, representa una fuerza social con una misión muy clara: custodiar la dignidad del trabajo y el trabajador en toda su amplitud. Misión que lo distingue de otras asociaciones gremiales.
En parte de mi vida, y así lo acaba de relatar Sergio[1], yo estudié muy cerca de aquí. Para mí esta situación no me es ajena. Es más, puedo decir que el colegio donde estudió Arturo[2] estaba muy cerca de mi casa. No sé si eso es una cosa positiva o negativa, pero si uno [...]
Si queremos paz social necesitamos avanzar particularmente en temas de justicia. En el mundo del trabajo hay un tremendo desequilibrio entre la representación de los trabajadores respecto a los empleadores.
Si bien las exigencias ciudadanas abarcaron un amplio abanico de demandas, todas parecen haber tenido en común la búsqueda de transformaciones que permitan que Chile sea un país más inclusivo, con mayores niveles de participación y equidad. En el ámbito laboral, varias son las deudas pendientes para avanzar hacia ese estatus.
El contenido y el modo en que hoy se desarrolla la discusión sobre la delincuencia no aportan mucho al debate, pues sencillamente no asumen las causas sociales que hacen de una persona un delincuente.
Para muchos chilenos su trabajo ha dejado de ser la principal herramienta de promoción social y dignidad humana. Es momento de enmendar el rumbo y elevar la calidad de un debate cada vez más complaciente a la hora del análisis.
Hablar de formación significa promover proyectos educativos integrales, que salden la deuda social que tenemos pendiente con los más pobres.
Los más pobres viven en solidaridad, sin embargo, tienen que esperar años para recibir su casa, ningún banco les presta dinero, han sufrido malos tratos e injusticias en sus trabajos, reciben un sueldo que no les alcanza para vivir dignamente, y a veces, tienen que ocultar su procedencia para que los puedan contratar sin prejuicios. Andan con lo justo y a veces, con menos de ello.
El profesor y director ejecutivo del Diplomado “Gestión de Micronegocios”, recuerda los inicios del programa, destaca el compromiso y nivel académico del cuerpo docente y subraya el rol que tienen los micro-emprendimientos como uno de los caminos para atacar la pobreza.
La Escuela Sindical constituye un enorme desafío, entre otras razones porque el contexto en el que se inserta es igualmente desafiante. La última Encuesta Laboral evidencia que 5.1% de las empresas cuenta con un sindicato activo. Esta cifra constata un ejercicio muy limitado de la libertad sindical en nuestro país.
El sindicalismo y la negociación colectiva aún abarcan a una pequeña fracción, (15% de nuestra fuerza de trabajo). Si Chile va a ser país desarrollado, no sólo con un PIB per cápita elevado, si no con una menor desigualdad del ingreso, va a depender de que logre modernizar sus relaciones laborales y ampliar la negociación colectiva y el sindicalismo.
Una de esas cosas que se escuchan en el mundo sindical es sobre la deuda que el sistema político tiene con ellos. A algunas personas les sorprenderá, pero la percepción que habita las mentes de muchos sindicalistas es que durante los largos y lentos años de la transición se produjo un aplazamiento deliberado de las demandas laborales.
A partir del 31 de marzo de 2011, 490 mil personas que se encuentran en situación de extrema pobreza se verán beneficiadas con el Ingreso Ético Familiar (IEF), una iniciativa que favorecerá a 130 mil familias pertenecientes a Chile Solidario que hoy no pueden cubrir la canasta básica alimentaria. La apuesta gubernamental busca transferir recursos considerando incrementos por cumplimiento de condiciones como control de niño sano, asistencia escolar e inserción laboral de la mujer.
Seres humanos trabajando durante la noche bajo llave, sin posibilidades de escape en caso de emergencia, en una zona afectada por fuertes réplicas sísmicas. ¿Existirán razones admisibles para que en empresas chilenas, con políticas laborales desarrolladas y profesionales formados en las mejores universidades del país, subsistan condiciones laborales tan deplorables? La pregunta esconde parte de las respuestas.
Nuestro país saldó una deuda histórica con las trabajadoras de casa particular. Finalmente, a partir marzo, la ley las protegerá en materia salarial del mismo modo que al resto de los trabajadores. Gracias a la nueva disposición legal, más de 182.000 empleadas domésticas que recibían un sueldo inferior al mínimo igualarán su ingreso al establecido [...]