En esta ocasión, el director de INFOCAP Biobío, Simón Acuña, conversó con la directora de TECHOChile de las regiones de Biobío y Ñuble, Isidora Lazcano. 

En un nuevo capítulo del programa #DerechoaReunión, el director de INFOCAP Biobío, Simón Acuña, conversó con Isidora Lazcano, directora de la Fundación TECHO Chile en las regiones de Biobío y Ñuble. Ambas instituciones son parte de la red de organizaciones de la Compañía de Jesús. 

Simón Acuña comenzó la conversación invitando a la directora de TECHO a comentar cómo han sido estos últimos y desafiantes meses en el cargo. Así, Isidora explicó que asumió como directora dos días antes del estallido social de octubre de 2019, por lo que todas sus expectativas y metas cambiaron y volvieron a hacerlo a raíz de la emergencia por covid-19: “Ambos eventos significaron suspender la intervención en terreno, sobre todo ahora en que tenemos que evitar ser el canal de contagio de las comunidades. Ha sido un gran desafío porque cada vez que hay una emergencia nacional, como un terremoto, la forma de actuar es reunirnos y colaborar todos juntos, presencialmente, pero ahora debemos hacerlo de la manera opuesta: alejándonos físicamente”. 

Isidora comentó que el trabajo de TECHO desde que se empezaron a sugerir las cuarentenas preventivas en nuestro país, fue el de realizar un catastro en las comunidades donde la institución intervenía, principalmente en cuanto a contagios y acceso al alimento y agua. “Detectamos que la necesidad principal era el peligro que corrían las fuentes de ingreso de las familias”, comentó. Por eso, en conjunto con otras organizaciones, como Hogar de Cristo y Fondo Esperanza, se unieron en la campaña Chile Comparte, la que recaudó fondos para hacer llegar kits de alimentos a las familias con las que ya trabajaban, a nivel nacional. 

Luego, al detectar otras necesidades, se decidió organizar las campañas en: Chile Comparte Alimentos, Chile Comparte Conectividad, y Chile Comparte Salud. “Esta última busca descongestionar los sistemas de salud, llevando atención primaria hasta las comunidades, para que no pierdan sus controles y eviten contagiarse. Eso se realiza en coordinación con los municipios y los Cesfam de cada comuna”. 

ESTUDIO CON LA PUC 

“Cuando la fundación TECHO surgió, fue con la idea de construir dos mil mediaguas para el año 2000, sin embargo, se ha visto un aumento de los campamentos en vez de una reducción”, reflexionó Simón Acuña, a lo que Isidora Lazcano respondió que con el tiempo empezaron a descifrar por qué se creaban los campamentos: “Son una salida a la exclusión habitacional que se vive en la ciudad. La gran mayoría de las familias se van porque no tienen los recursos para mantenerse en la ciudad, porque han vivido hacinados o en barrios inseguros. Es una válvula de escape. Nosotros ahora estamos abocados a buscar ciudades con acceso a calidad de vida y a una sociedad más equitativa, en esta multidimensión”. 

La Fundación TECHO Chile realizó, junto a la escuela de Gobierno de la Pontificia Universidad Católica, un estudio para medir el impacto de la pandemia en las familias de campamentos, detectándose que la pérdida de ingresos de las mujeres es casi 15 puntos superior a la de hombres. En lo laboral, la medición concluyó que el 73% de las personas tenían un trabajo y solo un tercio lo mantuvo. La misma investigación señala que en la región del Biobío, el 16% de las familias está viviendo en condiciones de hacinamiento; y en Ñuble, el 5,8%. 

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